lunes, 30 de julio de 2012

Tu Hobbie y tu persona especial.



Satisfacción al sentir el rocío en tu piel. El armonioso sonido de las hojas que caen y crujen bajo tus pies. La sensación que te produce el viento cuando remueve tu cabello y te acaricia el cuello involuntariamente.
El olor a tierra mojada y el sentimiento de paz que experimenta tu cuerpo al pensar en que a llovido hace poco y que puedas ver setas. El sonido de tu risa que se mezcla con la suya y que se elevan juntas hasta donde están los pájaros que lo escuchan y hacen coros.
La sensación que te producen las mariposas de colores que se alojan en tu vientre al despistarle/a y esconderte tras un árbol, haciendo de ello un juego donde debe perseguirte.
La paz que sientes al cerrar los ojos y dejarte llevar por tus sentidos. Oler los frutos, escuchar a las aves, sentir ese dulce ambiente en tu piel...
Ver el mar de colores cálidos que hay sobre tu cabeza.
El agolpamiento de infinita felicidad que te invade y que luego se expande en todas direcciones, afectando a esa persona con la que caminas.
La sensación de estar en el lugar y momento perfecto y saber que va a ser un día maravilloso con tu ser especial. Las ganas de girar sobre ti mism@ con los brazos extendidos.
El impulso infantil de tirarte sobre un montón de hojas otoñales y jugar con ellas a hacer ángeles o tirarlas al cielo y bailar bajo ellas.
Los escalofríos reconfortantes que te producen los paisajes de barrancos mohosos por donde pasa un gran río con peces saltando y ranas croando.
La imagen que se te queda metida en la cabeza al ver a cámara lenta como una gota decide huir del flujo del riachuelo para posarse en su mejilla a lo que tu ríes sin saber por que y a lo que el/ella para reírse también te tira agua dejándote una cara cómica.
El nerviosismo y vergüenza al enseñarle tu gran hobbie.
La seguridad que sientes a través del tronco viejo de un árbol y el sol calentándoos la piel.
Libertad cuando una de esas ráfagas de viento momentáneas te elige como protagonista quitándote el gorro y haciendo que los dos corráis tras el entre un mar de risas sabiendo lo divertido que resulta todo.
La magia del abrazo deseado ante tu escenario perfecto con los espectadores apropiados. Mientras la brisa portadora de estratos naturales azota vuestros cuerpos. Con el acompañamiento musical del silbido del aire entre las hojas y los sonidos del bosque...

"Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,
deja que el tiempo cure,
deja que el alma 
tenga la misma edad
que la edad del cielo"
    Por Jorge Drexler